En 1774, el flamante tesorero provincial de Gansu, Wang Danwang, descubrió una grieta perfecta en la burocracia del Imperio Qing para ejecutar uno de los fraudes financieros más audaces de la historia. Gansu era una región árida y remota, por lo que el gobierno central solía perdonar impuestos y enviar generosos fondos de emergencia ante la menor inclemencia climática. Wang orquestó una conspiración colosal: fabricó sequías e inaniciones masivas sobre el papel, sobornando y reclutando sistemáticamente a más de un centenar de magistrados locales para que certificaran desastres agrícolas inexistentes y solicitaran subsidios de socorro imperiales.
Para monetizar la farsa, Wang reactivó un antiguo sistema imperial que permitía a los comerciantes comprar títulos honoríficos donando granos a los almacenes estatales. Sin embargo, exigió que los pagos se hicieran exclusivamente en plata líquida y asentó falsamente en los libros que los graneros estaban repletos de provisiones de auxilio. Cuando los inspectores preguntaban por los granos, los conspiradores alegaban que el alimento ya había sido distribuido a miles de campesinos moribundos que solo existían en su imaginación. La red desvió más de tres millones de taeles de plata, convirtiendo a Wang en un magnate de opulencia delirante.
El lucrativo castillo de naipes colapsó en la primavera de 1781 de la manera más inverosímil. Tras una rebelión regional, el respetado ministro Agui fue enviado a Gansu y se topó con lluvias torrenciales ininterrumpidas justo cuando los despachos oficiales que salían hacia la Ciudad Prohibida juraban que la tierra se resquebrajaba por la sed. El emperador Qianlong desató una purga implacable: 57 altos funcionarios fueron ejecutados sumariamente, decenas más fueron desterrados a los confines de Xinjiang y la fortuna confiscada a Wang Danwang requirió caravanas enteras de carretas para ser trasladada al tesoro imperial.
"Cuando los alguaciles allanaron la mansión de Wang Danwang, descubrieron que mandó a fundir su plata robada en cuencos idénticos a los del palacio imperial y construyó un jardín subterráneo secreto con árboles de jade sólido."