A finales de 1969, en plena Guerra de Desgaste, la inteligencia israelí detectó un problema crítico en la costa egipcia de Ras Ghareb: la Unión Soviética acababa de instalar un radar P-12 'Spoon Rest' de última generación. El dispositivo rastreaba con absoluta precisión los vuelos a baja cota, anulando la ventaja aérea occidental en el Medio Oriente. La orden inicial de bombardearlo fue descartada casi de inmediato por una propuesta demencial del sargento Rami Shalev: en lugar de volarlo por los aires, decidieron robar la estación de radar entera para destripar todos los secretos tecnológicos de Moscú.
La noche del 26 de diciembre de 1969 despegó la Operación Rooster 53. Comandos paracaidistas y técnicos en transmisiones aterrizaron en territorio enemigo a bordo de helicópteros de transporte, neutralizaron a la guarnición egipcia tras un breve tiroteo y se encontraron cara a cara con el monstruo de acero. Con sopletes y llaves mecánicas, los ingenieros desmantelaron a contrarreloj el complejo en dos secciones masivas: la cabina de mando y el mástil de antenas. Ambas piezas sumaban más de cuatro toneladas, desafiando el límite de carga absoluta de los dos helicópteros Sikorsky CH-53 enviados para engancharlos con eslingas.
El vuelo de regreso a través del Mar Rojo rozó la catástrofe cuando una de las aeronaves sufrió una fuga hidráulica severa y los controles comenzaron a fallar bajo el peso del radar robado. Desafiando el protocolo que exigía soltar la carga al mar, el piloto logró aterrizar de emergencia a escasos metros de la costa amiga sin dañar la tecnología. Las entrañas del sistema fueron entregadas a analistas estadounidenses y británicos, permitiendo a Occidente neutralizar la defensa aérea soviética durante más de una década sin disparar un solo misil.
Los soviéticos quedaron tan humillados por el robo que ejecutaron una purga inmediata en el mando de radares egipcio y tuvieron que cambiar las frecuencias de alerta temprana de todo el Pacto de Varsovia.
"Para no delatar la operación mientras cortaban el metal con sopletes, los soldados israelíes enmascararon el ruido haciendo que aviones a reacción realizaran maniobras rasantes y ruidosas justo sobre el campamento egipcio."