A finales del siglo XVII, la economía de Inglaterra se desmoronaba por el recorte sistemático de los bordes de las monedas y la desconfianza generalizada en el naciente papel moneda. En este escenario turbio emergió William Chaloner, un astuto aprendiz de clavetero de Birmingham que descubrió que estafar era más rentable que forjar hierro. Tras amasar capital vendiendo falsos afrodisíacos y horóscopos inventados, Chaloner dio el salto a las ligas mayores del crimen financiero: construyó la red clandestina de impresión de billetes del Banco de Inglaterra más perfecta jamás vista, inundando Londres con libras falsas que engañaban incluso a los cajeros veteranos.
La soberbia del delincuente era monumental. En lugar de operar desde la clandestinidad absoluta, Chaloner orquestó una jugada de un descaro inverosímil: presentó una petición formal ante la Cámara de los Comunes denunciando la corrupción de la Real Casa de la Moneda. Se vendió ante los parlamentarios como un genio patriota capaz de blindar el sistema financiero, exigiendo que se le nombrara inspector general con acceso irrestricto a los troqueles y prensas oficiales. En realidad, pretendía usar la maquinaria secreta de la Corona para fabricar su propia fortuna ilimitada con el sello legítimo del rey Guillermo III.
Sin embargo, el estafador subestimó fatalmente a su rival burocrático: el recién nombrado Custodio de la Casa de la Moneda era nada menos que Sir Isaac Newton. Lejos de limitarse al cálculo científico, Newton se convirtió en un despiadado detective; financió informantes en tabernas de mala muerte, sobornó a convictos en la prisión de Newgate y analizó químicamente las aleaciones del falsificador. En marzo de 1699, Newton arrastró personalmente al farsante al banquillo por alta traición, logrando que terminara colgado de la soga en el patíbulo de Tyburn.
"Desesperado antes de subir al cadalso, Chaloner le imploró piedad a Newton en una carta desgarradora, pero el científico ignoró la súplica y archivó fríamente la nota como un trofeo de investigación."