En octubre de 1904, la Segunda Escuadra del Pacífico de la Armada Imperial Rusa zarpó rumbo a Asia sumida en una histeria colectiva sin precedentes. Los altos mandos estaban convencidos de que torpederos japoneses los esperaban emboscados nada menos que en las costas de Europa Occidental, a más de treinta mil kilómetros de Tokio. La tripulación, formada por conscriptos inexpertos y oficiales al borde del colapso nervioso, navegaba a oscuras con el dedo en el gatillo. En la neblinosa medianoche del 21 de octubre, frente a las costas británicas, el barco de suministros Kamchatka alertó por radio de que estaba siendo atacado por buques hostiles invisibles, desatando el pánico absoluto en el mar del Norte.
Lo que los vigías rusos divisaron entre la bruma no eran ágiles destructores nipones, sino una pacífica flotilla de pesqueros ingleses de Hull faenando tranquilamente con sus redes de arrastre. Convencido de una emboscada asiática en aguas británicas, el almirante Rozhestvensky ordenó fuego a discreción con toda su artillería pesada. Durante veinte minutos de puro delirio, los propios acorazados rusos se dispararon entre sí en medio del humo. Los cruceros Aurora y Dmitrii Donskoi recibieron fuego amigo directo, muriendo el capellán naval ruso y un marinero bajo los cañones de sus propios camaradas mientras masacraban las frágiles barcas de pesca.
El balance fue un escándalo internacional sin igual: el pesquero Crane acabó hundido, dos pescadores fueron decapitados por metralla rusa y el zar mutiló sus propios navíos sin ver un solo enemigo real. La flota rusa huyó sin auxiliar a los supervivientes, provocando una furia volcánica en Londres. El Imperio británico desplegó veintiocho acorazados de combate para cazar a la escuadra rusa en el canal de la Mancha, y solo una indemnización astronómica junto a un arbitraje de urgencia en París evitaron una guerra mundial desatada por el terror a unos pescadores de bacalao.
"Durante esa misma travesía, el desastroso barco taller ruso Kamchatka gastó más de 300 proyectiles de artillería disparándole por error a buques mercantes suecos, alemanes y franceses."