En plena efervescencia de la Guerra Fría, las Islas Ryukyu en Asia Oriental vivían bajo una compleja ocupación militar estadounidense tras la Segunda Guerra Mundial. Para el año 1951, los habitantes de la pequeña y remota isla de Kumejima estaban tan hartos de los vacíos legales administrativos, la falta de suministros y el limbo geopolítico entre Japón y Estados Unidos, que decidieron tomar cartas en el asunto mediante un proceso democrático insólito. En una asamblea general que desafiaba toda lógica militar, la población local votó y aprobó formalmente una resolución exigiendo ser invadidos y anexados formalmente por Estados Unidos para solucionar sus problemas de abastecimiento.
Lejos de quedarse en una simple protesta de bar, los isleños redactaron un documento oficial con sellos y firmas, y lo enviaron a través de los canales postales militares hasta las altas esferas del Pentágono en Washington. El insólito escrito llegó a los escritorios de estrategas de la Guerra Fría que, desconcertados, debatieron durante semanas si debían tratar una petición ciudadana de conquista militar como un acto subversivo o como un chiste burocrático. Los mandos militares temían que ignorarlo pareciera un desaire diplomático en una zona ultra sensible de Asia, pero aceptar la petición significaba decretar una invasión militar a petición de los propios 'afectados', algo jamás visto en los anales de la estrategia bélica moderna.
Finalmente, el gobierno de Estados Unidos desestimó la invasión formal por el ridículo internacional que supondría, pero la presión mediática obligó al ejército a acelerar la ayuda humanitaria y reorganizar la administración de la isla para calmar a los ciudadanos votantes. Este episodio único en la historia militar demuestra que a veces, ante la ineficiencia de la burocracia estatal, la mejor arma de un pueblo civil es exigir por la vía legal que el enemigo los conquiste de inmediato.
"La petición de Kumejima sigue archivada en los registros del gobierno estadounidense como el único caso documentado de ciudadanos solicitando formalmente convertirse en botín de guerra."